lunes, 30 de mayo de 2016

Fujimori y la autoestima nacional


Por Fernando Berckemeyer

Más allá de la discusión acerca del nivel de certeza con el que se probó (o no) su participación en los crímenes contra los derechos humanos por los que ha sido condenado, resulta sorprendente el nivel de apoyo que todavía tiene Alberto Fujimori en nuestra sociedad. Porque Fujimori, además de presidir el gobierno que objetivamente acabó con el terrorismo y la hiperinflación escatológicos de los ochenta, también acabó, eficacísimamente, con las instituciones que existían para dividir el poder y garantizar nuestros derechos —los de todos y cada uno—, hasta que no hubo en el Perú proceso judicial ni administrativo importante que se resolviese en contra del querer de sus lugartenientes, ni (salvo excepciones) prensa que nos informase de nada contrario a sus intereses, ni Jurado Nacional de Elecciones que contase nuestros votos, ni contralor que controlase sus gastos, ni Congreso que lo fiscalizase, ni Tribunal Constitucional, ni nada que no fuese su voluntad.

Es decir, nos salvó de estar a la merced del terrorismo y la hiperinflación, como dicen sus admiradores. Pero solo para que pasásemos a estar a su merced.

Una vez nos tuvo ahí, no ejerció discreción alguna en su desprecio. No es hipérbole: está todo grabado, surrealistamente.

Nuestros representantes eran comprados con maletines de dinero para que hicieran solo lo que él quería. A nuestros periodistas les dictaban "las noticias" que nos contarían a cambio de más maletines. Nuestros generales recibían sus órdenes del espía que fuese declarado traidor a la patria y cobraba cupos a narcotraficantes. Y nuestros empresarios negociaban su apoyo al presidente a cambio de que la justicia les resultase propicia. 

Sin embargo, a nadie trató Fujimori con más desprecio que a los más pobres. A ellos los trató con pan y el baile del "Chino", pan y diarios chicha para los instintos más rastreros, pan y Laura Bozzo, pan y colegios sin profesores, pan y tecnocumbia, tecnocumbia y fraude electoral; convirtiendo al Perú en una especie de gigantesco Trampolín a la Fama (pero sin la calidez de Ferrando), donde los pobres entregaban su dignidad a cambio de regalos.

Es decir, nos salvó, pero para pasar a envilecernos.
Por eso el fujimorismo es un excelente termómetro de nuestra falta de autoestima como sociedad. No es coincidencia que sus núcleos más duros de apoyo estén en los sectores más altos (donde muchos no creen en nuestra viabilidad como sociedad libre) y en los más bajos (donde a tantos otros se les ha enseñado que el bienestar es algo que decide regalarnos un todopoderoso papá-gobernante).

Y es que hay que tener poca autoestima para contentarnos con que nos tengan seguros y bien (o al menos, mejor) alimentados, pero sometidos, desinformados y sin más derechos que los que nuestro "protector" nos quiera reconocer, como tiene al ganado su pastor. No en vano lo que el gobierno de Fujimori atacó sistemáticamente —nuestra libertad y nuestra capacidad de pensamiento propio (cuando buscaba comprarnos y cuando buscaba embrutecernos)—son acaso las dos cosas que más definen nuestra dignidad de seres humanos.

Con el fujimorismo no se juegan, en el fondo, como muchos parecen creer, solo valores abstractos como la institucionalidad o el derecho. Se juega algo tan personal como la piel que nos cubre y tan básico para el desarrollo como la seguridad y el crecimiento: nuestro autorrespeto.


Publicado el 15 de abril del 2009 en El Comercio

17 comentarios:

  1. Este es el mejor comentario que he leído en mucho tiempo. Expresa con claridad la sensación que tengo. Gracias

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  2. Muy bueno, el articulo, ojala comprendan muchos que un nuevo gobierno fujimorista y con mayoria en el congreso seria lo peor que nos podria pasar.

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  3. Este comentario, diáfano en sus intenciones, sería muy válido si fuera el editorial del "el decano" del 29 de mayo de 2001 Sr. Berckemeyer, qué sucedió en estos últimos 15 años y cuatro gobiernos cuando el fujimorismo ya no ostentaba el poder asfixiante que llegó a tener?. Dónde están los regeneradores de institucionalidad, de democracia, de respeto? Si ahora el fujimorismo está ad portas de obtener nuevamente el poder, será por que en el lapso en que se ausentaron, la clase política, no sólo no nos salvó de nada sino también nos robó valioso tiempo de nuestra historia, envileció nuestra sociedad con una polarización sin sentido y nos condenó a la imposibilidad de reconstruir la autoestima nacional.

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  4. Solo le falto lo importante, la clave, derogar la constitución fujimontesinista y darnos una libre y democrática.

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  5. El fujimorismo dañó la moral de nuestra sociedad, fueron diez años en los que campearon bajo la fachada de pragmatismo los más viles usos: la coima, el padrinazgo, el desacato, la transgresión, el cinismo y la impunidad. El daño ha sido profundo y permanente. El resultado inconcebible de estas elecciones nos lleva a plantearnos, como sociedad civil, buscar revertir esta situación.

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  6. El fujimorismo dañó la moral de nuestra sociedad, fueron diez años en los que campearon bajo la fachada de pragmatismo los más viles usos: la coima, el padrinazgo, el desacato, la transgresión, el cinismo y la impunidad. El daño ha sido profundo y permanente. El resultado inconcebible de estas elecciones nos lleva a plantearnos, como sociedad civil, buscar revertir esta situación.

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  7. Totalmente acertado, real e incuestionable

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  8. Voto por PPK y eso no me impide saber que todos en este post no saben casi nada de la realidad. Incluso el autor nos muestra su ignorancia de manera exagerada.
    ¿Quieren la verdad?

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  9. Las pérdidas a manos de empresas estatales en 1990 sumaban casi US$ 3100 millones al año, y era urgente REDUCIRLAS AL MÁXIMO para PODER GASTAR EN LOS COMPATRIOTAS VULNERABLES ATACADOS POR SENDERO LUMINOSO Y EL MRTA, tratando de ganar su apoyo junto a las fuerzas del orden. Luego de largos enfrentamientos y después de recibir capacitación de parte de los militares las rondas campesinas derrotan a Sendero Luminoso y deciden ir a las ciudades sin los agricultores. El gobierno ayuda a la DIRCOTE y el GEIN con 30% del presupuesto del Ministerio del Interior.

    En la página 34 del Libro "Privatización e Hidrocarburos: Mito y Realidad: Perú, 1991-2002" escrito por Jorge Eusebio Manco Zaconetti, investigador de la Universidad San Marcos, se observa las pérdidas de las principales empresas estatales en los años 1990 (US$3065 millones) y 1991 (US$ 1000 millones), en miles de Nuevos Soles. A estas cifras se les multiplica por el tipo de cambio de esa época y veremos las pérdidas en miles de millones de dólares.

    Las reformas iniciales 1990-1991 sólo pudieron reducir las pérdidas a US$ 1000 millones en el año 1991, lo cual se hubiera mantenido por varios años.

    Menos mal que la nueva Constitución de 1993 logró cambiar las pérdidas por ganancias para pagar pensiones y realizar obras.

    Calculando las pérdidas de las empresas estatales en 1990 y 1991 en dólares, utilizando el tipo de cambio correspondiente:

    http://farm8.staticflickr.com/7116/7775452406_3b0403b9e4_b.jpg


    Cuadro original del Economista Manco Zaconetti elaborado en el año 1993 con información de 1990:
    http://farm9.staticflickr.com/8063/8172360650_67498815d2_b.jpg

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  10. El Procurador Anticorrupción, José Ugaz, fue nombrado por Fujimori el 2000. Este señor determinó que la cantidad de dinero amasada por la mafia montesinista (incluyendo brokers de armas y otros negociados de construcción) fue de US$ 782 millones en 8 años.
    Los militares cobraban el mismo porcentaje, pero era un presupuesto pequeño. Se acumuló mucho debido a que los puestos no cambiaron desde 1992, por temor a que un militar recién ascendido fuera seducido por empresas mercantilistas o grupos de poder político.
    Al comparar las cifras se aprecia que la mafia originó una PÉRDIDA MENOR que las pérdidas a manos de Empresas Estatales en 1990, y también es menor a las pérdidas en la actualidad.

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  11. El Presupuesto creció gracias a las reformas y debido a que se protegieron con astucia y presión del Aparato de Poder administrado por Montesinos.
    El motivo por el cual Fujimori aprobaba las compras de diarios, TV, radio y congresistas (que Montesinos realizaba) fue que se producían MENOS pérdidas.
    Al mantener LAS REFORMAS que el APRA y la Izquierda prometían derogar, el Perú mejoraba y en el futuro no tendrían oportunidad para robar si con empresas privatizadas se tendrían menos cargos para sangrar.

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  12. ¿No me creen que las pérdidas en el gobierno de Fujimori eran menores? Podemos comprobarlo con las declaraciones del Contralor de la República, Fuad Khoury.


    Corrupción de 10,000 millones al año, según Fuad Koury:
    http://larepublica.pe/25-09-2013/corrupcion-genera-perdidas-de-10-mil-millones-de-soles-al-ano-en-peru

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  13. El presupuesto nacional para obras con los 9500 millones de dólares de la privatización en 8 AÑOS a las justas habría tenido 10% de corrupción, por lo tanto sería US$ 950 millones. El contralor Fuad Koury nos ha dicho en Internet que actualmente, en el gobierno de Ollanta Humala se pierde 10,000 millones de soles CAAD AÑO. Por lo tanto, NO se pueden robar US$ 6000 millones si toda la privatización fue de US$ 9500 millones! Eso es imposible, y menos que TODO el robo fuera a Fujimori, de la misma manera en que ahora Ollanta Humala no cobra TODAS las pérdidas de 10,000 millones que el Contralor Koury nos informa. Realmente te graduaste en Desinformación.
    Corrupcion en Peru el 2013 habría sumado un perjuicio económico de 10 mil millones de soles anuales, según Fuad Koury.
    El Presupuesto Nacional del año 2015 fue de 130,000 millones de soles en UN SOLO AÑO mientras que el Presupuesto del año 2000 fue de sólo 34,000 millones de soles.
    Es obvio que ahora se roba más. Te confundes porque la corrupción sólo se refiere al dominio y compra de personas, que ahra no se hace, siendo AHORA mayor las pérdidas, sólo que de robo en las compras y no por comprar gente, que ERA MÁS BARATO EN EL GOBIERNO DE FUJIMORI!

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