jueves, 13 de agosto de 2015

Temor, amor y odio



Por Sinesio López

En la campaña le temían y buscaban destruirlo; en la hora del triunfo combinaron la presión, el atarantamiento y la seducción hasta someterlo; antes de asumir el mando ya las derechas tenían asegurados los puestos claves del  gobierno (MEF y BCR); una vez en el gobierno seguía la presión angurrienta para que se deshaga de la izquierda y se preparaban para coparlo. Una vez capturado, Humala sufrió el síndrome de Estocolmo y asumió sin remordimientos el modelo neoliberal, se subió feliz a la ola del boom exportador (Conga va sí o sí),  se olvidó de la diversificación productiva y desplegó las banderas de un asistencialismo moderado.

Fueron dos años de gloria y de matrimonio feliz entre Humala y las derechas que lo sentían su gobierno. Todos fueron felices y comieron perdices. La pareja presidencial gozó las mieles del poder y los halagos de las derechas. De repente todo cambió entre ellos. Las derechas políticas y mediáticas comenzaron a cuestionarlo. Sólo la CONFIEP y los grupos empresariales en general se mantuvieron fieles. ¿Qué sucedió? ¿Qué produjo la ruptura entre las derechas políticas y mediáticas con el gobierno de Humala? ¿Fue un acontecimiento específico o un conjunto de acontecimientos que explican la ruptura? Me inclino por lo segundo.

Varios factores explican el distanciamiento que se transformó rápidamente en enemistad y odio. En primer lugar, la megacomisión investigadora de García y la revelación de los “narco-indultos” que han afectado seriamente su candidatura a la Presidencia por tercera vez. En segundo lugar, la negativa de Humala a indultar a Alberto Fujimori, lo que reavivó y agudizó los odios del fujimorismo contra el humalismo. En tercer lugar, la concentración mediática que impulsó el grupo de El Comercio para que las derechas no volvieran a experimentar los miedos del 2011, según lo expresó su propio director. 

Finalmente, el adelanto inusitado de la campaña electoral del 2016 lanzado por García para defenderse de los narco-indultos acusando a la pareja presidencial de querer sacarlo de la competencia política porque quería perpetuarse en el poder a través de la primera dama. Los medios concentrados hicieron eco de las denuncias de García y emprendieron una campaña contra Nadine Heredia hasta destruirla, como lo venía haciendo también con los líderes de las izquierdas. Haber recibido dinero de Chávez, estar vinculada a la corrupción debido a su amistad con Belaúnde Lossio, interferir en el gobierno sin haber sido elegida fueron las acusaciones principales hasta convertirla, según las encuestas, en la política más corrupta del Perú mientras Keiko Fujimori aparecía casi inmaculada.

La desaceleración de la economía, atribuida por las derechas a las políticas económicas equivocadas del gobierno, a los conflictos mineros y a las trabas burocráticas, a la incapacidad de los gobiernos regionales y a las políticas sociales desplegadas, ha potenciado las acusaciones contra la pareja presidencial y ha preparado el terreno para el retorno de los representantes directos y genuinos de la derecha dispuestos a acabar con la descentralización y con las políticas sociales, conforme lo anuncian sus probables ministros de Economía y Finanzas.


miércoles, 15 de julio de 2015

domingo, 12 de julio de 2015

miércoles, 8 de julio de 2015

¡Pobre mi país!


Comentarios en un post en Facebook sobre la visita a España del presidente Ollanta Humala y su esposa Nadine Heredia:

Con un vestidito de Gamarra hubiese estado mejor

Era un homenaje al tamal.

Como se nota quien es la reina…

Es evidente la falta de roce social.

Dios santo este par dando verguenza en España.

Tienes razón, fue lo mismo que pensé, además allí todo dorado, su vestido parecía parte del brocado de los muebles. El vestido más feo que pudo usar.

Me leiste la mente....y cerca de palacio aun quedan casas de novios..ollanta se pudo alquilar un frac

¡Qué puede saber el burro de alfajores si nunca ha sido pastelero...!

Que diferencia con la barbie asturiana, que elegante Letizia

Para mi letizia le gana en muchos aspectos a la primera dama. Nadine ni se puede comparar con letizia

La reyna tiene elegancia por eso es Doña Leticia, pero nadine es sólo nadine

La clase y el estilo, ni con todo el dinero del mundo se compra.

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.

Letizia es la Reina de España y nada que ver con Nadine Heredia, esta ultima no le llega ni a la punta de los zapatos

Es que no entienden....queria ser conjunto con el tapiz de la sala de la reina!!

Horroroso, parece un tamal mal envuelto

Solo va a codearse con la realeza, q ella no es ni lo sera,,,

Waooo los Reyes de España y sus mascotas

La mona aunque se vista de seda mona queda, jejeje

Mal vestida, mal peinada, debería contratar una asesora de imagen. No tiene ni garbo, ni presencia ni elegancia como la reyna 
Ninguna tarjeta de credito le podrá comprar CLASE!

Y siempre con las mismas greñas! L falta asesoría realmente

Kiassssscooooo COMO LA COMPARAN con su majestad XFAVOOR!!!! La engendro aunque se ponga seda..... ENGENDRO SE QUEDA!

Así como la clase y la nobleza se llevan en la sangre...el buen gusto también...

Pobre, a más esfuerzo, más ridícula.

No es el vestido es que no tiene el performance es decir así la vistas bien no tiene la actitud para caminar bien derecha hombros atrás tacos de cuña caminar pateando hombros rectos brazos casi en L para que se vea acogedor eso te enseñan o lo aprende. Aquí en verdad, sin ser frívola, Así la mona se vista de seda Mona se queda

Que bichos por dios

Que lastima y que verguenza para nuestro pais, la primera dama no aprendio nada de clase, ni de protocolo,lo peor es quienes la asesoran son gente tan ignorante en la materia como ella, que verguenza parece la ama de llaves de Doña Letizia

O sea como te explicamos que la mona aunque se vista de seda mona se queda?? o acaso te crees que la juventud da clase??? por favor... no es racismo pero hasta entre los cerdos hay clases

Nadine SIEMPRE hace el ridículo.

Aunque la mona se vista de seda... mona se queda!

Cruda realidad!

Dan vergüenza los humala al lado de la pareja real

Para comparar , se compara Manzana con Manzanas....no Manzana con ollucos , los ollucos son ricos tal como las Manzanas pero no se pasen Pues .......,!!!! Jajajajaja

El Presidente y la Primera Dama siempre tienen que estar a la altura de las circunstancias mas allá de todo lo que pueda ver alrededor de ellos pues en estas ocasiones tienen q estar a la altura ..imaginense es la realeza nada menos...pero la clase no se hereda ..dice el dicho mono así se vista de seda mono queda.

La reina está hermosa, parece que va a bailar marinera. Nadine no puede ni respirar.

El virreizuelo a su majestad. ¿Y la conejilla de Indias?

Parecen dos Gnomos entre los reyes de España.

Nadine la mesera de la regia de Letizia!!!

Por Dios aunque la mona se vista de seda mona se queda debió recogerse el cabello otro traje que corriente se ve

Definitivamente no tiene gusto ni clase, pobre diabla!!

La verdad ese vestido parece de mesera de chifa

Canal 2 ahorita..!! que verguenza , todos los hombres con frac y Humala... un terno misiaso...!! y nadine... sin comentarios... tamal mal envuelto es poco...!!!

En cambio basta observar a Doña Leticia, toda una dama, elegante, con clase. todo lo q se pone lo luce bien.!!!!

Esta Primera Dama peruana necesita a gritos de una "stylist' para que le haga un "complete make-over"!

Tanta plata que se gastó esta hija de puta en NYC... Mona de seda.

Nadine parece la natacha de la reina y humala su chofer

¡Qué pena, hacer estos papelones representándonos a nosotros, los que no nos queremos ver representados ni así ni por esos personajes!

¿Y por qué se toman la foto con el mayordomo?

Años luz, le falta Heredia para ser de clase! Horrendo vestido, postura y actitud!

Que se vaya a París a vivir 10 años y aprenda de clase y buen gusto. Ahí si todas las cholitas peruanas la van adular y tomar como ejemplo...

Ayer vi las criticas para nadine por RPP TV Jose Miguel Valdivia, de una forma muy suave y elegante, LA DESTRuYO !!!

Lo que natura no da...

Clorinda Málaga de Prado junto a Jackie Kennedy. Eran otros tiempos.

(Este último comentario es de un sesentero como yo, por supuesto también hay imbéciles de mi generación. Pobre mi país)

jueves, 2 de julio de 2015

sábado, 27 de junio de 2015

Cómo hablar y escribir en Posmoderno

Primero que todo, debe recordar que el lenguaje sencillo y cotidiano está fuera de lugar. Es demasiado realista, modernista y evidente. El lenguaje posmoderno requiere que usted use metáforas, jerigonza universitaria y expresiones indeterminadas para que sus demoledores y profundos aportes salten a la vista. A menudo este puede ser un requisito difícil de cumplir, caso en el que un lenguaje indescifrable es el sustituto perfecto. Por ejemplo, imagine que quiere decir algo como: “La sabiduría milenaria de los indígenas puede ayudarnos a ver de otra forma el malestar de la cultura occidental”. Esto es claro pero muy simple. Tomemos la expresión “sabiduría milenaria”. Un hablante posmoderno puede cambiarla por “el discurso” o, mejor aún, por “los discursos” o, todavía mejor, por “los efectos de realidad de los discursos”. Agregue un adjetivo como “intertextual”, y listo. “Indígenas” también es demasiado insulso. ¿Qué tal “el otro postcolonial”?

Pero hablar en posmoderno también implica usar con propiedad términos que indiquen su familiaridad con la mayor cantidad de prejuicios posibles; además del infaltable ingrediente racista y sexista, es indispensable estar familiarizado con el psicoanálisis (ya sea que lo administre o lo padezca). Por ejemplo, con el falogocentrismo (fijación masculina combinada con la racionalidad de la lógica binaria). Y eso de “ver de otra forma” también está fuera de lugar, es mejor “la aprehensión de un devenir alterno”. Finalmente, “el malestar de la cultura” es demasiado plano y ya lo usó Freud. Use verbos y frases más ingeniosas como “mediar nuestras identidades”. Así, la oración final puede decir algo como: “Debemos deconstruir la intertextualidad de los efectos de realidad de los discursos del otro postcolonial, ajeno a la metanarrativa de Occidente, para aprehender el devenir alterno de las desviaciones falogocéntricas que median nuestras identidades”. ¡Ahora usted sí está hablando como todo un posmoderno!

Algunas veces puede estar en algún apuro, caso en el cual debe disponer de un número mínimo de sinónimos posmodernos y neologismos necesarios para afrontar un evento público. Recuerde, no saber de qué está hablando no está mal siempre y cuando, diga lo que diga, lo diga convencido y de la forma adecuada. Esto me lleva a un segundo aspecto básico para expresarse en posmoderno: usar muchos sufijos, prefijos, guiones, cursivas, subrayados y cualquier otra cosa que su computador (imprescindible si quiere escribir en posmoderno) pueda ofrecer. Para no perder tiempo diseñe un cuadro con tres columnas.

En la columna A coloque los prefijos: post-, hiper-, pre-, dis-, re-, ex- y contra- En la columna B coloque los sufijos y terminaciones relacionadas: -ismo, -itis, -alidad, -ación, -itividad y –tricidad. En la columna C coloque una serie de nombres respetables, conocidos y que impresionen, por ejemplo, Barthes (barthesiano), Foucault (foucaultiano, foucaultianismo), Derrida (derrideano, derrideanismo). Citar a “Canclini” (el hijo perdido de Bordieu) o a las “culturas híbridas” cae como anillo al dedo. No hay problema si también lo cita como “García Canclini”; parece que es el mismo tipo. Si es seguidor de la Nueva Era y ha visto películas del Dalai Lama o Jackie Chan, no dude en agregar el ingrediente oriental de conocimiento interior, armonía social y relatividad de todas las religiones, y remate con algún aforismo (de lectura múltiple) de Nietzsche, Cioran o Walter Mercado.

Ahora probemos. Usted quiere decir algo como: “El sujeto es una creación histórica y social”. Éste es un buen pensamiento pero, desde luego, un mal comienzo. Usted no llegará a la segunda taza de té con una frase como esa. De hecho, después de decir algo así podría suceder que el auditorio quede desierto y no se lo vuelvan a prestar. Relájese. Vaya a sus tres columnas. Primero, el prefijo meta- es útil, tanto como lo es post-, y si caben varios al tiempo es formidable. Mejor algo como “metanarrativa posthistórica”, pero sea creativo. “El sujeto es una deconstrucción de metanarrativas transhistóricas” es prometedor. En cambio, “creación histórica” deja mucho que desear. Le sugiero que vaya a la columna B. ¿Qué tal “vanguardismo”?, o puede ser más posmoderno introducir una categoría indeterminada como “transvanguardismo híbrido”. Ahora, vaya a la columna C y escoja un autor renombrado, o sea importante, pero del cual sea casi imposible hablar en términos sencillos porque ya nadie tiene tiempo o ganas de leerlo con juicio.

Los teóricos del continente europeo son de lo mejor, y cuando tenga dudas, lo ideal es un autor francés decepcionado del Mayo del 68. Le recomiendo al filósofo Michel Foucault, que escribió varios tratados sobre el sujeto y el poder. No tiene que leerlos completos, ni siguiera entenderlos; basta con que haga alguna alusión a las “epistemes” y mencione de pasada al famoso señor. Finalmente, agregue algo de suspenso y emoción como para que dé la impresión de que está interesado en hablar de algo concreto, y no olvide los guiones y los paréntesis. ¿Qué tiene ahora? “El sujeto contemporáneo es una deconstrucción de metanarrativas transhistóricas que, dentro del nuevo episteme del transvanguardismo híbrido, trasciende las nacionalidades ficticias (producto de prenociones etnocéntricas) inscritas en lógicas diferenciales y polivalentes que, como lo ha demostrado Foucault (no olvide que se pronuncia Fukó), son hábilmente reconstituidas de la semilla de un pensamiento prístino”.

Debe estar atento a escuchar una oferta de trabajo de algún postindustrial interesado en usted para que dirija su departamento de asistencia social o, mejor aún, para que le dé clases privadas a la hija. En el caso de que alguien llegue a preguntarle de qué diablos está usted hablando, tranquilo. Este riesgo lo corren todos aquellos que hablan en posmoderno, y debe evitarse en lo posible. Llegado el caso debe mirar a su interlocutor con extrañeza, como un bicho raro, como si no hubiera captado la esencia de su discurso, y en ese momento debe decirle que la pregunta “simplifica el discurso”. Si eso no funciona, usted puede ser atacado por la tentación y pronunciar esa terrible respuesta modernista de tres palabras: “No lo sé”. Pero no, conserve la calma, tome aire, vea de reojo al inoportuno, después al auditorio como quien mira llover y diga algo como: “Su pregunta me resulta muy interesante. Sin embargo, su intertextualidad define un grupo de relaciones entre enunciados dispersos y heteróclitos, cuya eficacia simbólica y significado me resultan arbitrarios. Esto muestra que los principios de individuación generativa del sujeto son un tema que no se puede agotar en una conferencia, quizá ni siquiera en un semestre”. ¿Más preguntas? ¿No? Pues bien, que ahora sí sirvan el té con galletas.

Extracto de Speak and Write Posmodern de Stephen Katz